Iniciamos una nueva Semana Santa que los cristianos vamos a celebrar con la esperanza puesta en la resurrección del Señor.
Para redactar este escrito tomo como base al Papa Benedicto XVI y algunas de sus reflexiones sobre tan importante cuestión:
"La esperanza se relaciona prácticamente con la virtud de la paciencia, que no desfallece ni siquiera ante el fracaso aparente, y con la humildad, que reconoce el misterio de Dios y se fía de ÉL incluso en la oscuridad (Encíclica -39- 25 Diciembre 2005 - Benedicto XVI).
Esperanza puesta en Cristo, que nunca nos abandona, luz para los cristianos que brilla más intensamente desde la resurrección.
Siguiendo con Benedicto XVI a continuación os traslado parte de la homilía pronunciada por el Santo Padre en la basílica de San Pedro, en la Misa de la Vigilia Pascual desde el Sábado Santo por la noche hasta las primeras horas del Domingo de Resurrección del año 2007:
"Resurrexi et adhue tecum sum - he resucitado y siempre estoy contigo; tú has puesto sobre mí tu mano.
La Liturgia ve en ello las primeras palabras del Hijo dirigidas al Padre después de su resurrección.
Pero estas palabras del resucitado al padre se han convertido también en las palabras que el Señor nos dirige".
Palabras de aliento, de un acompañamiento incondicional que nos reconforta, no estamos solos, no caminamos solos, él siempre camina a nuestro lado.
Esta Semana Santa centremos nuestro foco en este hecho, Cristo siempre está con nosotros.
Y como dijo Santa Teresa de Jesús:
"Si estáis alegre, miradle resucitado; que sólo imaginar cómo salió del sepulcro os alegrará".


