"Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos.
Todo lo que amamos profundamente
se convierte en parte de nosotros mismos"
Hellen Keller
Tema delicado el que trato esta semana, más creo que necesario en un blog de la temática de éste.
El enfoque que voy a adoptar no va a estar centrado en la pérdida en sí, sea ésta de un ser querido (familia, pareja, amigo, mascota, etc.); sino más bien en el periodo anterior a la misma, cuando comienzan a aparecer indicadores claros de que el final está próximo.
Creo que queda claro que aquí, cuando hablo de pérdida me estoy refiriendo a la muerte, no a una separación en vida.
Y es que, como seres humanos, nos cuesta mucho asumir y aceptar estos acontecimientos dramáticos cuando se producen, bien sea ante la inesperada aparición de una enfermedad terminal que afecte a un ser querido a cualquier edad, o bien ante los síntomas de deterioro físico y psíquico propios de la edad en las personas mayores.
Pues bien, ante estas situaciones, es normal que entremos en cierto estado de perplejidad, todo cambia de repente en nuestras vidas y en la concepción que de la misma, cada uno de nosotros, podamos tener.
Por otra parte, si disponemos de tiempo hasta que la pérdida se produzca, sin duda, éste debe ser aprovechado, tanto acompañando y animando al ser querido en su proceso, como manifestándole nuestro cariño y amor.
Del mismo modo, mientras actuamos así, también hemos de cuidarnos nosotros mismos, sobre todo a nivel emocional, interiorizando todos los acontecimientos acaecidos, procurando adaptarnos a la nueva situación surgida, y lo más importante, es bueno que comencemos a mentalizarnos sobre la posibilidad de que la pérdida de esta persona tan querida por nosotros (o mascota) esté próxima, pues si asumimos y aceptamos esto en vida, cuando la pérdida sea un hecho, para nosotros será más llevadero el duelo ante la misma.
La psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross (1926-Zurich / 2004-Arizona) delimito 5 etapas o fases del duelo, a saber:
1.- Etapa de la negación.- en esta fase no aceptamos lo que está ocurriendo, no nos lo creemos.
2.- Etapa de la ira.- caracterizada por sentimientos de rabia y resentimiento.
3.- Etapa de la negociación.- si la muerte todavía no se ha producido, solemos aferrarnos a la fe, es la fase en la que pedimos milagros, hacemos promesas si se salva, etc.
4.- Etapa de la depresión.- tomamos conciencia de la realidad, la tristeza y el vacío que experimentamos es muy grande.
5.- Etapa de aceptación.- comenzamos a asumir lo ocurrido, aceptamos que nuestra vida ya no será igual y que no volveremos a ver a nuestro ser querido. Poco a poco el dolor y la tristeza se van mitigando y volvemos a "vivir".
1.- Etapa de la negación.- en esta fase no aceptamos lo que está ocurriendo, no nos lo creemos.
2.- Etapa de la ira.- caracterizada por sentimientos de rabia y resentimiento.
3.- Etapa de la negociación.- si la muerte todavía no se ha producido, solemos aferrarnos a la fe, es la fase en la que pedimos milagros, hacemos promesas si se salva, etc.
4.- Etapa de la depresión.- tomamos conciencia de la realidad, la tristeza y el vacío que experimentamos es muy grande.
5.- Etapa de aceptación.- comenzamos a asumir lo ocurrido, aceptamos que nuestra vida ya no será igual y que no volveremos a ver a nuestro ser querido. Poco a poco el dolor y la tristeza se van mitigando y volvemos a "vivir".
Para finalizar, fijaos en que estas fases del duelo también son aplicables y las experimentamos antes de que la pérdida se produzca, esto es lo que llamo "mentalización" y da título a esta entrada.

