Fortaleza, perseverancia y determinación

Fortaleza, perseverancia y determinación
Mis referentes en el mundo animal. Cada uno domina su medio, sus cualidades distintivas: "La Fortaleza", "La Perseverancia" y "La Determinación".

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sábado, 17 de enero de 2026

LA INMORTALIDAD DEL SER

        Para los humanos siempre ha sido una "preocupación" constante el "problema" de la brevedad de la VIDA, así como el deseo o anhelo de poder alcanzar o conseguir la inmortalidad. 


     A nivel científico y biológico en pleno siglo XXI se continúa investigando sobre esta cuestión para conseguir que, mediante el "rejuvenecimiento celular" alcancemos un rejuvenecimiento físico y con ello nos alejemos poco a poco de la muerte, prolongando nuestros años o esperanza de vida y porqué no, conseguir la tan ansiada inmortalidad.

    Todo lo anterior se trata desde un punto de vista físico y material de lo que es "ser humano", sin tener en cuenta para nada la otra parte importante que integra precisamente el hecho de ser humano como es la parte mental, espiritual, o dicho de otro modo, "el alma" y su inmortalidad innata.

    Pues si nuestra "alma" es inmortal, nuestra esencia y nuestro ser son inmortales, siendo el cuerpo humano tan sólo un "vehículo" temporal con el que nos movemos, en el que habitamos, para después de la muerte dejar ese "vehículo" temporal y material para pasar a otro inmaterial, un cambio de estado de nuestro ser pero que mantiene nuestra esencia intacta. 


     La muerte no es el final, es un punto de inflexión para nuestro ser, un viaje que finaliza para iniciar otro quién sabe si más interesante que el experimentado siendo humano.

    Por ello la muerte se describe metafóricamente como un túnel de oscuridad que da paso a la luz, la nueva luz inmortal para nuestro ser.

    La vida que experimentamos en nuestro "vehículo corporal" no es sencilla ni cómoda, confiemos que la siguiente como "seres de luz" nos pueda otorgar muchas más satisfacciones a todos.

 

viernes, 10 de enero de 2025

DELIRIOS MENTALES

 


     Avanzo mientras pienso y mientras pienso me canso, 

agoto mis energías, noto que mis fuerzas fallan. 

Mientras mi mente se nubla mi cuerpo ya dice basta, 

un descanso necesito en tan descomunal batalla,

batalla de los sentidos que llegan hasta mi alma.

 

     Alma pura, alma bella, no te quiero yo agraviar

con mis delirios humanos que frenan mi caminar, 

tan sólo te pido mi alma que me des serenidad, 

restablezcas mi equilibrio y me ayudes a continuar,

con mi camino de vida fortaleciéndome aún más.

 

     En experiencias agradables yo no dejo de pensar 

revitalizando mi ánimo cada día un poco más, 

al pozo de los lamentos ya lo voy dejando atrás, 

con paso firme camino decidido a superar 

todas las adversidades que en la vida pueda encontrar.

 

     Los buenos momentos llegan y los quiero aprovechar

 disfrutando con los míos de sonrisas y amistad.

     Estos delirios mentales los quiero en papel plasmar,

 para de este modo un poco mi mente descargar

 y así poder por momentos relajarme y descansar.

 


     Avanzo mientras pienso 

y mientras pienso me canso,

 pero avanzo.

 

- Juan Ramón 2025 -


viernes, 19 de junio de 2020

EL ESPÍRITU NO TIENE EDAD


     Yo lo he llamado Espíritu, pero podéis llamarlo igualmente Alma, Energía, Esencia Vital. Dicho esto os comunico que esta entrada va dirigida a aquellas personas que consideramos que el ser humano está constituido por dos partes esenciales, el cuerpo físico tangible, y el espíritu intangible. De igual modo también pueden acercarse a esta lectura aquellas personas que sin creer esto, sientan curiosidad por lo aquí explicado.


     ¿Por qué digo que el espíritu no tiene edad?, pues lo hago porque al contrario de lo que ocurre con el cuerpo físico, que con el paso del tiempo va evolucionando, primero desarrollándose para más tarde, con los años, acabar envejeciendo. Con el espíritu esto no ocurre, éste no envejece. A medida que cumplimos años podemos observar que nuestro cuerpo se va "deteriorando", comienza a tener "achaques", "fallos", la energía física disminuye y la salud se debilita. Sin embargo, si somos capaces de mirar hacia nuestro interior nos damos cuenta que nuestro espíritu permanece "fuerte", "joven", "saludable". Un ejemplo práctico de lo que digo lo tenemos cuando hablamos con una persona de edad, con un anciano o anciana, ellos te dirán que realmente "no se reconocen al mirarse al espejo", que ellos no se "sienten" tan "viejos", que su verdadero ser es el mismo de siempre, y éste continúa en su interior con ganas de vivir.

     Aunque no hace falta ser un anciano o anciana para experimentar esta sensación, si bien es cierto que a mayor edad mayor es la diferencia entre el estado de nuestro cuerpo y el de nuestro espíritu.

     Es como si nuestro cuerpo fuese el vehículo que permite moverse al espíritu por el mundo terrenal, pero este vehículo (cuerpo), al igual que el coche que nos compramos, con los años se deteriora y falla, y nosotros (espíritu) si queremos seguir moviéndonos con comodidad y tranquilidad necesitamos cambiar el coche por uno nuevo. Aquí entramos ya en otro tema relacionado con éste e igualmente interesante para que lo meditemos y reflexionemos si no lo hemos hecho ya, que no es otro que el de nuestra existencia y si en ella tiene cabida el tema de la reencarnación (el cambio de vehículo, el cambio de un cuerpo por otro).


     Este tema de la "Reencarnación", así como el que se deriva de él que no es otro que el de las "Almas Viejas", ya los he tratado en este blog, si no los habéis leído, a continuación os dejo los enlaces para que lo hagáis:


¿ERES UN "ALMA VIEJA"?

*** Y vosotros: ¿Cómo experimentáis todo esto? ***  
 

miércoles, 20 de febrero de 2019

LA REENCARNACIÓN, UNA CUESTIÓN DE FE

                                
      
     La reencarnación es la creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias según va muriendo.

     La creencia en la reencarnación ha estado presente en toda la humanidad desde la antigüedad, tanto en la mayoría de las religiones orientales, como el hinduismo, el budismo y el taoísmo, como también en algunas religiones africanas y tribales de América y Oceanía.

     En la historia de la humanidad, la creencia de que una persona fallecida volverá a vivir o aparecer con otro cuerpo (con una personalidad generalmente más evolucionada) ha sobrevivido incluso dentro de las religiones judeocristianas (cristianismo, judaísmo e islamismo) que, aunque son las únicas que no la contemplan oficialmente, si que han permanecido bajo la forma de diversas herejías y posturas no oficiales.

     En la Grecia clásica Platón es el principal exponente de la reencarnación. En la obra Fedro, escribe cómo el alma humana, de acuerdo al descubrimiento de la verdad que haya alcanzado, nacerá en un tipo de cuerpo o en otro. Estas existencias suponen pruebas para que las almas se perfeccionen.

     Para el hinduismo la calidad de la reencarnación viene determinada por el mérito o la falta de méritos que haya acumulado cada persona como resultado de sus actuaciones.

     Personas destacadas que han llevado a cabo investigaciones sobre la reencarnación, y defensores de su existencia, son Ian Stevenson, Jim B. Tucker, Brian Weiss y Raymond Moody entre otros.

     La reencarnación, por tanto alude a la existencia de un alma o espíritu que viaja o aparece por distintos cuerpos, generalmente a fin de aprender en diversas vidas las lecciones que proporciona la existencia terrena, hasta alcanzar una forma de liberación o de unión con un estado de conciencia más alto.


     Complejo a la vez que interesante este tema, ¿No creéis?, se puede decir que, al igual que las religiones y, puesto que se trata de creer o no creer, nos estamos moviendo en torno a una cuestión de fe.

a partir de 
aquí que cada uno
 extraiga sus conclusiones, 
aunque como en otras ocasiones he dicho, 
si lo que aporta es positivo ¿Por qué vamos a descartarla?, 
pues todo lo que nos enriquezca como seres humanos bienvenido sea.
     Por el contrario, si no nos aporta nada
 desechamos esta creencia
 y a seguir buscando.


sábado, 13 de mayo de 2017

CIELO, INFIERNO Y PURGATORIO


     Voy a comenzar esta entrada con una definición breve de cada uno de estos "lugares" o "estados", para a continuación intentar ahondar en una explicación, siempre subjetiva, de los mismos:


     "CIELO".- Se define como aquel "estado" de felicidad plena, total y eterna en la que el Alma entra una vez hemos muerto, siempre que hayamos muerto en paz con Dios y con nosotros mismos, es decir, "sin pecado".




     
"INFIERNO".- Considerado como aquel lugar al que van las Almas de los pecadores si éstos mueren sin arrepentirse de sus pecados. O mejor, aquel "estado" de infelicidad y desdicha eterna de las almas de los pecadores.





     "PURGATORIO".- Dícese del "estado" intermedio entre "Cielo" e "Infierno", lugar al que van las Almas de aquellos pecadores que muestran arrepentimiento antes de morir pero tienen que purgar (limpiar) sus pecados antes de ascender al "Cielo".



     Estas son a grandes rasgos las definiciones aceptadas por el cristianismo de estos "estados" o "lugares", pero en una reflexión profunda sobre los mismos, a nivel particular coincido con la definición de "Cielo" e "Infierno", pero sin embargo para el "Purgatorio" tengo otra interpretación o  hipótesis que es la que a continuación os paso a analizar:

     Para ello comenzamos con la siguiente pregunta: ¿Dónde localizar o situar a estos "estados" o "lugares"?, para mí, desde un punto de vista racional, tanto el "Cielo" como el "Infierno" son "estados" del Alma y no lugares propiamente dichos, son estados metafísicos de nuestra energía en el Universo.

     Sin embargo, el "Purgatorio" sí puede considerarse un lugar real para la percepción humana, y este lugar no es otro que El Planeta Tierra, y el tiempo que cada ser humano pasamos en el "Purgatorio" no es otro que nuestra "Vida Terrenal".

     Siguiendo esta premisa podemos explicar porqué Jesucristo se hizo carne como todo ser humano y acampó entre nosotros. Jesucristo bajó al "Purgatorio" para mostrarnos el camino de salvación, que no es otro que el camino al "Cielo", para llevarnos al lado del Padre, pero pocos lo escucharon y menos lo entendieron.

     Por lo tanto, en nuestro peregrinar por este "Purgatorio", cada uno de nosotros no sabemos hacia donde iremos cuando se acabe nuestra "Vida Terrenal" (al "Cielo" o al "Infierno"). Pero lo que si podemos hacer es "méritos" (aunque el término pueda sonar un poco interesado) para intentar dirigir nuestros pasos hacia el "Cielo". ¿Cómo?, pues procurando ser cada día una mejor persona, ayudando a nuestros semejantes e intentando siempre hacer que la vida de las personas que nos rodean sea un poco mejor, para de esta forma alejarnos poco a poco del "Infierno", de las tinieblas y la oscuridad, para acercarnos hacia el "Cielo", hacia la "LUZ".

     Como veis yo sitúo el "Purgatorio" en el Planeta Tierra, otras teorías lo que sitúan en el Planeta Tierra es el "Paraíso", término este último al que yo he dejado fuera de estas reflexiones.

     Ahora, cada uno de vosotros, si queréis,
 reflexionad sobre esto y alcanzad vuestras conclusiones.

     Sed conscientes de que con esta entrada (ni con ninguna otra por supuesto), al tocar un tema de "Fe y Religión" no pretendo herir sensibilidades, ni muchísimo menos, simplemente pretendo crear un espacio para la reflexión y el razonamiento, lo que como sabéis, constituye la esencia del surgimiento de este blog.